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La vida no se detiene por la menopausia

La vida no se detiene por la menopausia

Saber cuándo es el momento

Cada mujer es diferente, así que es difícil predecir cuándo llegará tu menopausia. Por lo general, la mayoría de las mujeres comienzan a notar que los periodos son menos regulares en los últimos años de los cuarenta y principio de los cincuenta; incluso algunas pueden experimentarla después de los sesenta. La menopausia antes de los cuarenta años, aunque es más común de lo que se piensa, se considera prematura y no suele ser la norma general. En cualquiera de estas edades, si sospechas que estás experimentando los primeros síntomas del cambio, una visita a tu médico podría aclararte todas las dudas.

Diferentes factores, incluyendo afecciones médicas, pueden influir sobre el momento en el que llegue la menopausia. Sin embargo, al igual que la edad que tenías al llegar a la pubertad, la edad en la que alcances la menopausia vendrá determinada por factores genéticos. Así que conocer cuándo le ocurrió a tu madre y otras mujeres de tu familia, puede orientarte sobre el momento en el que te puede suceder a ti.

Interpretar las señales

La primera señal de la menopausia suele ser un intervalo de tiempo más prolongado entre tus periodos. Para algunas mujeres, esta será la única y notoria diferencia, con periodos cada vez más irregulares hasta que desaparezcan del todo. La menopausia, según la definición oficial, se considera terminada cuando las mujeres no han tenido la menstruación durante un año. Sin embargo, otras mujeres presentan una serie de síntomas diferentes como cambios de ánimo, dolores de cabeza, alteraciones del sueño, taquicardia y subidas de temperatura, además de sudores y sofocos espontáneos. Estos síntomas pueden resultar muy incómodos y molestos en el momento, pero son temporales, aunque duren unos años.

Algunos efectos a largo plazo pueden incluir atrofia vaginal y molestias vaginales asociadas, incontinencia, un descenso en tu deseo sexual, y con el tiempo, osteoporosis (pérdida de densidad en los huesos). Por fortuna, existen muchas opciones para tratarlos, de forma que los cambios que atraviesa tu cuerpo no supongan un cambio drástico en tus hábitos.

Seguir con tu vida – De una forma natural

Es recomendable tener una dieta saludable, baja en grasas, además de ejercitarte regularmente a cualquier edad, pero los expertos lo consideran fundamental cuando atraviesas la menopausia. Un estudio publicado en Journal of Women and Aging sugiere que el ejercicio aeróbico, puede ofrecer muchos de los beneficios para la salud que tienen las terapias hormonales, suprimiendo algunos de sus riesgos. Además de estar en forma, recuerda mantenerte fresca para aliviar los sofocos: intenta llevar ropa suelta, evita beber alcohol y comidas picantes. También puedes utilizar paños fríos y abanicos.

También es importante, para tu bienestar físico y mental, mantenerte sexualmente activa después de la menopausia, a solas o en pareja. La estimulación sexual y los orgasmos incrementan la producción endógena de testosterona que ayuda a la tonicidad de los músculos vaginales.

Existen muchos productos disponibles para los que no se requiere receta médica. Muchas mujeres, encuentran que algunos suplementos, desde la crema de progesterona natural a la cimicífuga negra, son fundamentales para controlar sus síntomas. Para aliviar la sequedad y sensibilidad, encontrarás una variedad de hidratantes íntimos femeninos en la mayoría de farmacias.

Terapias hormonales: ¿Útiles o perjudiciales?

Aunque las terapias naturales suelen funcionar para en algunos casos, si padeces síntomas severos, deberías buscar un tratamiento adecuado. Lo más probable es que tu médico te recete alguna forma de TRH (terapia de reemplazo hormonal, también conocida como hormonaterapia o HT) para aumentar tus bajos niveles hormonales, en especial el estrógeno. El resultado es el alivio de los síntomas inmediatos, al igual que la reducción de los riesgos a largo plazo, como por ejemplo de la osteoporosis.

En los últimos años se ha generado un debate sobre la seguridad de estos tratamientos, con estudios de Women’s Health Initiative, entre otros, en los que se encuentra una posible relación entre el reemplazo hormonal y algunos problemas de salud como apoplejías, cáncer y enfermedades cardíacas. Sin embargo, la opinión de los expertos se encuentra divida respecto a este tema, y la mayoría de los médicos te dirá que estás segura en la medida que tomes las dosis apropiadas de estas hormonas y evites tomarlas durante un tiempo prolongado. Cada caso es diferente, y tu médico podrá decirte cuál es el mejor tratamiento a seguir, tomando en cuenta tu historial médico y el de tu familia.

Por favor ten en cuenta que los consejos ofrecidos por Intimina pueden no ser apropiados para tu caso en particular. Consulta siempre con tu médico si tienes preocupaciones específicas relacionadas con tu salud.

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