Beneficios de los Omega-3 para el embarazo y la salud materna y fetal
La alimentación basada en una dieta mediterránea equilibrada es clave para la salud de la embarazada y del bebé. Los especialistas consideran que este patrón, rico en frutas, verduras, legumbres, cereales y proteínas de calidad, aporta los nutrientes imprescindibles para el éxito del embarazo.
Por ello, si se evitan la cafeína, el alcohol y los alimentos ultraprocesados o sin pasteurizar, no suele ser necesario tomar suplementos adicionales, con la única excepción del ácido fólico y el yodo.
No obstante, en los últimos años, numerosos estudios recomiendan suplementos de Omega-3 por sus beneficios para la gestación y la salud materna y fetal.
¿Cuáles son los beneficios del Omega-3 para el embarazo y la salud materna y fetal? ¿Qué alimentos los contienen?¿Cuál es la cantidad diaria recomendada? Descúbrelo en este artículo.
Los beneficios de los Omega-3 para la salud femenina en general
Los ácidos grasos Omega-3 desempeñan un papel clave en el equilibrio de las principales hormonas femeninas, como los estrógenos y la progesterona.
Este equilibrio es esencial para mantener la salud hormonal, regular el ciclo menstrual y apoyar funciones fundamentales del organismo, como la metabolización de grasas, la protección del corazón, huesos y articulaciones, el fortalecimiento del sistema inmunitario y la producción de colágeno y pigmentación de la piel.
El equilibrio de los estrógenos y la progesterona, favorecido por los ácidos grasos Omega-3, contribuye a la salud neuronal, optimiza funciones cognitivas como la memoria, el aprendizaje y la atención, y regula el equilibrio emocional.
Este impacto hormonal influye directamente en el estado anímico (felicidad, tristeza, irritabilidad, calma, bienestar, depresión), además de jugar un papel clave en la libido, la relajación y la calidad del sueño.
Además de sus beneficios para la salud general, los ácidos grasos Omega-3 (especialmente el DHA y el EPA) son cruciales durante el embarazo. Estos nutrientes favorecen la fertilidad y disminuyen el riesgo de complicaciones como partos prematuros, muerte perinatal, preeclampsia y depresión postparto.
En definitiva, son esenciales para proteger y reforzar tanto a la madre como al bebé.
Beneficios de los Omega-3 para la fertilidad y la concepción
Algunos estudios señalan que los Omega 3 DHA y EPA mejoran la fertilidad, porque mantienen el equilibrio hormonal, regulan el ciclo menstrual, reducen la inflamación y preparan la ovulación, por lo que pueden ser especialmente beneficiosos cuando se sufren trastornos que la dificultan, como el síndrome del ovario poliquístico (SOAP).
Por otro lado, los Omega-3 mejoran la calidad de los óvulos, al optimizar la función de sus membranas celulares (facilitando la comunicación entre sus células y el desarrollo, maduración y preparación del óvulo para la fecundación) y reducir el estrés oxidativo (preservando su calidad y viabilidad para ser fecundado).
Además, sus propiedades antiinflamatorias y su capacidad para mantener el equilibrio hormonal de la progesterona (encargada de engrosar el endometrio), contribuyen a un entorno uterino más saludable para la implantación y desarrollo del óvulo fecundado.
Beneficios de los ácidos Omega-3 para el embarazo
Parto prematuro
Los ácidos Omega-3 reducen la posibilidad de parto prematuro, una condición que incrementa el riesgo de que el bebé tenga trastornos de salud a largo plazo.
Muerte perinatal
La suplementación con Omega-3 durante el embarazo puede reducir el riesgo de muerte perinatal, que abarca tanto la muerte fetal tardía (cuando el bebé fallece en el útero después de las 28 semanas de gestación) como la muerte neonatal temprana (cuando el bebé muere en los primeros 7 días de vida), aunque puede aumentar los embarazos postérmino (es decir, aquellos que duran más de 42 semanas de gestación).
Beneficios de los ácidos Omega-3 para la embarazada
Disminución del riesgo de preeclampsia
La preeclampisa o tensión arterial alta (superior a 140/90 mmHg) es un trastorno que afecta tanto a la embarazada como al feto.
Los síntomas más habituales para la madre son edemas o hinchazón, dolor en el lado derecho del abdomen náuseas y/o vómitos, fuertes cefaleas, dificultad para respirar, alteraciones en la visión (que pueden incluir ceguera temporal), mareos y pérdida de conciencia.
En cuanto al feto, la preeclampsia reduce el flujo de sangre y nutrientes a la placenta, aumenta el riesgo de que se desprenda antes del parto y, en los casos más graves, obliga a provocarlo antes de la 37ª semana de gestación.
Salud cardiovascular
Al reducir la inflamación, aumentar la circulación sanguínea y mejorar la elasticidad de los vasos sanguíneos, los Omega-3 ayudan a mantener una buena salud cardiovascular y una presión arterial equilibrada.
Fortalecimiento del sistema inmunitario
Durante la gestación, el cuerpo de la embarazada adapta su respuesta inmune para evitar rechazar al feto, y esto la hace más vulnerable a sufrir infecciones que también pueden afectar al bebé.
Los Omega-3 fortalecen las células inmunitarias y mejoran su estructura y función, por lo que mejoran la capacidad del organismo de la embarazada para combatir infecciones, ayudan a suprimir reacciones autoinmunes y reducen los síntomas de las alergias.
Mejora del estado anímico
Durante el embarazo, los cambios en los niveles hormonales aumentan la labilidad emocional (tendencia a experimentar cambios emocionales intensos y bruscos), lo que puede provocar cambios de humor repentinos, ansiedad, irritabilidad y tristeza.
Al influir directamente en los neurotransmisores de la felicidad y equilibrar los niveles hormonales, los Omega-3 no solo equilibran el estado anímico (reduciendo el riego de la depresión posparto), sino también contribuyen a una mejora en la calidad del sueño.
Beneficios de los ácidos Omega-3 para el bebé
Sistema cardiovascular
Estos nutrientes contribuyen al desarrollo del sistema cardiovascular del feto, lo protegen frente a daños celulares, ayudan a una correcta circulación sanguínea dentro de su cuerpo en crecimiento y a una mejor oxigenación.
Medidas antropométricas del bebé
Los Omega-3 (especialmente el DHA) influyen positivamente en aspectos como el peso, la talla y el perímetro cefálico del bebé, indicadores clave del desarrollo fetal y de su salud tras el nacimiento.
Sistema inmunitario
Durante el desarrollo fetal, el DHA desempeña un papel fundamental en la maduración del sistema inmunológico.
Además, este ácido modula la respuesta inflamatoria, contribuyendo al equilibrio de la actividad inmunológica del bebé. Por otro lado, su consumo durante la gestación fortalece el sistema inmunológico desde las primeras etapas de vida del bebé, reduciendo el riesgo de enfermedades inflamatorias crónicas.
Desarrollo cerebral
Los Omega 3 son vitales para el desarrollo neurológico y visual del bebé, pues contribuyen a la formación del cerebro y del sistema nervioso, así como al desarrollo de la retina.
Habilidades cognitivas y de aprendizaje
Algunos estudios sugieren que un consumo adecuado de Omega-3 durante la gestación puede contribuir a mejorar las habilidades cognitivas y de aprendizaje del bebé, como la memoria, la concentración, la resolución de problemas, el razonamiento lógico y el desarrollo del lenguaje, entre otras.
Fuentes de Omega-3 para embarazadas
Los alimentos que contienen mayor cantidad de Omega-3 (EPA y DHA) son los pescados grasos marinos, como salmón salvaje, sardinas, caballa, jurel, anchoas y atún. Sin embargo, es fundamental conocer los riesgos asociados a su consumo durante la gestación.
Como vimos en este artículo (con recomendaciones sobre el pescado y el marisco durante el embarazo y la lactancia), la presencia en el pescado de mercurio, parásitos como el anisakis y bacterias como la Listeria monocytogenes pueden poner en riesgo la salud materna y fetal; por lo que es de vital importancia saber cuáles son beneficiosos y cuáles están prohibidos, qué cantidades son las saludables y cómo cocinarlos para evitar intoxicaciones y parasitosis.
En el caso de pescados ricos en Omega-3, pero con bajas cantidades de mercurio y sin riesgo de anisakis, los especialistas recomiendan salmón, sardinas y anchoas, pero debes consultar con tu médico qué cantidad semanal de pescado puedes consumir y si necesitas tomar suplementos de Omega-3 (certificados y seguros para el embarazo) o alimentos fortificados.
También debes consultar con tu médico qué cantidad diaria te recomienda para tu caso particular, ya que no hay un consenso en el consumo mínimo de ácidos Omega-3 durante el embarazo.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera que a partir de 250 mg de DHA se obtienen beneficios para el desarrollo cerebral y ocular del feto. En España, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición sugiere 200 mg de DHA adicionales a la ingesta recomendada para adultos (que es de 250 mg de DHA y EPA combinados).
Sin embargo, la OMS (Organización Mundial de la Salud) y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, por sus siglas en inglés) aconsejan un consumo diario de 450 a 700 mg de EPA y DHA combinados, con un aporte extra de 200 mg de DHA para garantizar el desarrollo adecuado del bebé.
El consumo excesivo de Omega-3 durante el embarazo podría aumentar el riesgo de sangrado excesivo y de un parto postérmino; por eso es importante que tu médico te recomiende la cantidad diaria que necesitas en tu caso particular. ¡No lo dejes pasar!

Brenda B. Lennox es el seudónimo de una escritora con varios premios literarios a su espalda. La máscara que le permite mostrar su lado más salvaje en textos eróticos que destilan crudeza no exenta de humor negro y poesía. La firma que avala su compromiso con la sexualidad y la salud femenina en artículos para medios como Volonté o Intimina.