Desmontemos algunos mitos sobre la copa menstrual

Copas menstruales. Copas de silicona. El cacharro de silicona que llevo en el bolso todos los meses. Llámalo como quieras, pero las copas reutilizables y flexibles para la menstruación están de moda, y lo están por algo.

Hay muchos motivos para sustituir los tampones y las compresas por la copa menstrual. En primer lugar, hay motivos medioambientales.

Como no generan tantos residuos de papel y plástico, las copas son la opción más sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Además, las copas menstruales no llevan en su composición sustancias químicas nocivas que sí se encuentran en las compresas y tampones.

Algunas usuarias incluso han referido pequeños calambres e incomodidad por los materiales y el diseño de tampones y compresas. Si todavía no te hemos convencido, tranquila, que hay mucho más.

¿Qué te parece que puedan usarse 12 horas ininterrumpidamente y sin riesgo de fugas? Se acabó el miedo a manchar la ropa interior que siempre tenías con los tampones.

Como con la mayoría de modas saludables, siempre hay escépticos que se dedican a circular rumores falsos, que pueden llegar a calar.

Para que esto no ocurra también con las copas menstruales, hemos elaborado una lista de mitos falsos que esperamos que despeje todas tus dudas.

Mito número 1: la menstruación no es higiénica, no deberías tocar la sangre.

Es cierto que la sangre no tiene muy buena fama. La asociamos con enfermedades, dolor o lesiones (y está claro que, en el hospital, la presencia de sangre no suele ser buena señal). Pero nada de esto se aplica a la sangre menstrual.

Cuando te pones o sacas una copa menstrual, es normal que te manches un poco los dedos de sangre. Es inevitable, pero no pasa nada. A no ser que tengas alguna enfermedad que se transmita a través de la sangre, la sangre de la regla no difiere del resto de fluidos del cuerpo. Por supuesto que tienes que lavarte las manos después de ponerte la copa, pero también deberías hacerlo después de sonarte los mocos; no hay motivo alguno para que tu regla te dé más asco.

Además, la sangre menstrual está compuesta de células muertas del útero. La rutina de desinfección es la misma que la que usarías con juguetes sexuales de silicona: lávate las manos antes y después de tocarte los genitales, y lava la copa con agua y jabón antes y después de ponértela.

Mito número 2: La copa menstrual no tiene suficiente capacidad para períodos abundantes.

¿Cómo puede una copa diminuta contener ese río de sangre que se nos desborda entre las piernas cada mes? Pues porque en realidad no es tanta sangre, te lo prometemos.

De media, durante la menstruación, solo perdemos unos 5 ml de sangre, lo que equivale a unas 6 cucharaditas. Prueba a verter 6 cucharaditas de agua en un vaso para hacerte a la idea, verás que con eso ni siquiera podrías darle de beber a un hámster.

Si sigues sin estar convencida, ve directa las fuentes: ¡las usuarias! Le hemos pedido a una devota de la Lily Cup One de Intimina que nos cuente su experiencia y esto es lo que nos ha dicho.

Mito número 3: No es sano llevar plástico dentro de la vagina tanto tiempo seguido.

Este mito puede ser verdad en determinados casos, pero hay que saber de qué plásticos estamos hablando antes de sacar conclusiones precipitadas.

Todas las copas menstruales de Intimina están fabricadas con silicona de grado médico. Es el tipo de silicona que se usa con fines médicos y quirúrgicos; se trata, por tanto, de una opción completamente segura.

En Intimina no encontrarás ningún producto que no sea 100 % seguro para el cuerpo, a diferencia de otras compañías, que fabrican los juguetes sexuales con plásticos dañinos. El PVC, por ejemplo, es un plástico que se considera perjudicial, porque contiene sustancias químicas que no deberían entrar en contacto con el cuerpo.

En definitiva, por mucho que el PVC sea un tipo de plástico que esté presente en muchos productos de belleza y del hogar, si lo ves en algún producto íntimo, lo mejor es que no lo uses. 

Mito número 4: No se pueden mantener relaciones sexuales con la copa menstrual.

Probablemente este sea el rumor más extendido acerca de la copa menstrual. Pues déjanos que también lo desmintamos y te presentemos a tu nueva mejor amiga: la Ziggy Cup.

Es cierto que las copas menstruales tradicionales, como la Lily Cup One o la Lily Cup Compact, no están pensadas para estos menesteres. Su forma cónica y el pequeño tallo que sobresale hacen muy difícil no notarla mientras se mantienen relaciones sexuales.

Así que este era el único mito que hasta hace muy poco era verdad, pero ya no. La Ziggy Cup ha llegado para revolucionarlo todo y que no te quedes con las ganas ningún día del mes, tanto si tienes la regla como si no. 

Lo que la diferencia del resto de copas menstruales es que Ziggy no tiene forma de cono, sino más bien de semicírculo; al insertarla la empujas hacia arriba y queda mucho más espacio libre en la cavidad vaginal. 

¡Y a pasarlo bien! Puedes tener relaciones sexuales con tu pareja o divertirte con un juguete sexual. ¿Has notado la copa? No, ¿verdad? Se acabaron las manchas. ¡De nada!

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