El virus del papiloma humano (VPH)

Salud femenina | | Brenda B. Lennox

Desde 2018, el 4 de marzo se celebra el Día Internacional de Sensibilización sobre el Virus del Papiloma Humano (VPH), una jornada organizada por The International Papillomavirus Society (IPVS) (Sociedad Internacional de Papilomavirus) con el objetivo de aumentar la conciencia pública y la comprensión sobre el VPH, así como difundir las herramientas existentes para vencerlo. 

Cada año y bajo un lema determinado, tanto la IPVS como diferentes organizaciones e instituciones programan eventos y actividades en todo el mundo para informar, tanto a profesionales como a la población en general, sobre el VPH y la necesidad de adoptar las medidas necesarias para minimizar el riesgo de transmisión de este virus y la aparición de los cánceres que se relacionan con él.

Un hecho de suma importancia considerando que la mayoría de las personas sexualmente activas contraerán al menos un tipo de VPH genital en algún momento de su vida y que esta infección puede causar, a su vez, cáncer de cuello uterino, vulva, vagina, pene, ano, boca y garganta.

Es importante destacar que si bien en un principio se asociaba el VPH a las mujeres, este también afecta a los hombres. De hecho, en los últimos años se ha observado un aumento exponencial de casos masculinos que degeneran en cáncer de pene, de ano y de garganta. No obstante, en este reportaje nos centraremos en el VPH que afecta a las mujeres.

Qué es el Virus del Papiloma Humano

El Virus del Papiloma Humano (VPH) comprende grupos diversos de virus ADN pertenecientes a la familia de los Papillomaviridae. Existen más de 200 tipos diferentes de VPH que se clasifican atendiendo a su alto o bajo riesgo oncológico, es decir, de provocar cáncer. 

  • VPH de alto riesgo. Cerca de una docena de tipos de VPH se denominan de «alto riesgo» debido a que pueden degenerar en un cáncer cervical, de cabeza y cuello del útero, de ano, de pene, de boca y de garganta (orofaríngeo). De hecho, casi todos los casos de cáncer cervical están causados por VPH, así como los de cáncer orofaríngeo, la infección oral más frecuente en hombres y mujeres. Estudios recientes han demostrado que el VPH ha superado al tabaco y al alcohol como causante de este último, ya que su presencia puede llegar a multiplicar por 130 el riesgo de desarrollarlo.
  • VPH de bajo riesgo. Los VPH de bajo riesgo pueden causar verrugas en o alrededor de los genitales, el ano, la boca o la garganta. Los tipos de VPH 6 y 11 son los más comunes y pueden causar papilomatosis laríngea recurrente, una enfermedad rara que origina tumores benignos y papilomas en la laringe (especialmente en las cuerdas vocales) y que puede llegar a extenderse al tracto respiratorio inferior y al aparato digestivo. 

Síntomas del Virus del Papiloma Humano

El VPH puede provocar infecciones que persisten durante toda la vida de la persona sin manifestar síntoma clínico alguno, aunque eso no impida que pueda contagiar a otros. De hecho, se calcula que la mitad de la población está infectada por una Infección de Transmisión Sexual (ITS) y no lo sabe, siendo el VPH una de las más frecuentes.

La manifestación más habitual son las verrugas, tanto genitales como cutáneas, que pueden clasificarse del siguiente modo:

  • Verrugas comunes. Generalmente, aparecen en las manos y en los dedos, aunque también son comunes en las rodillas y en los codos. Son bultos ásperos con forma de coliflor que no suelen ser dolorosos, pero sí susceptibles de sufrir lesiones y sangrar.
  • Verrugas planas. Son lesiones planas y ligeramente protuberantes. Pueden aparecer en todo el cuerpo, aunque lo habitual es que los niños las tengan en la cara, los hombres en la zona de la barba y las mujeres en las piernas. 
  • Verrugas plantares. Son protuberancias duras y de textura granulosa. Generalmente, aparecen en los talones o en la planta de los pies. Causan molestias y dolor al caminar. 
  • Verrugas subungueales o periungueales: se forman debajo de la uña, alrededor de esta o en la cutícula.
  • Verrugas genitales. Aparecen como lesiones planas, bultitos con forma de coliflor o pequeñas protuberancias en forma de tallo. Es raro que duelan, pero pueden causar comezón o sensibilidad; y cuando crecen, son susceptibles de lesionarse por el roce o contacto con la ropa. En las mujeres, se presentan en las partes interior y exterior de la vagina, en la cérvix, en el útero, en las ingles o alrededor del ano. En los hombres, suelen desarrollarse en la cabeza y cuerpo del pene, en el escroto, en las ingles o alrededor del ano. En algunas ocasiones en las que se ha practicado sexo oral sin protección, pueden aparecer en la boca o garganta; en este caso, suelen presentarse en aglomeraciones y ser muy pequeñas o extenderse en grandes masas sobre toda la zona infectada. 

En cuanto a los síntomas de la papilomatosis laríngea, en los adultos son ronquera o un cambio significativo en el tono de la voz, debido a la ubicación de los tumores; en los bebés y los niños, los síntomas se relacionan con dificultad al respirar y tragar, llanto débil, respiración ruidosa (o como un silbido o un ronquido) y tos crónica.

Fuentes de contagio del Virus del Papiloma Humano

Las principales fuentes de contagio son las relaciones sexuales y el contacto piel con piel:

  • Relaciones sexuales. El VPH es una de las ITS más comunes. Entre treinta y cuarenta tipos de VPH se transmiten a través de relaciones sexuales anales, vaginales y orales, infectando la región del ano, los genitales, la boca y garganta, con independencia de que haya eyaculación y de que la persona infectada tenga síntomas visibles. Algunos investigadores consideran que también se contagia con los besos profundos con lengua.
  • Contacto de piel a piel o con superficies infectadas. En este último caso, las probabilidades son reducidas, pero se debe tener en cuenta y no cometer el error de creer que una persona que tenga una verruga cutánea necesariamente ha mantenido relaciones sexuales.
  • Durante el parto. El VPH no se transmite fácilmente de madre a hijo. En raras ocasiones, los bebés que nacen de madres que tienen verrugas genitales pueden contraer el virus mientras pasan por el canal del parto. Si esto ocurre, los bebés pueden desarrollar posteriormente verrugas en la laringe (papilomatosis laríngea) que pueden requerir tratamiento quirúrgico. 
  • Papilomatosis laríngea. Aunque no hay un consenso científico sobre por qué algunos adultos que estuvieron expuestos a VPH 6 y VPH 11 desarrollan la enfermedad y otros no, se cree que su transmisión se produjo por contacto sexual.

Factores que aumentan el riesgo de contraer el Virus del Papiloma Humano

Partiendo de la base de diferenciar entre los VPH de alto riesgo (susceptibles de degenerar en cáncer) de los VPH de bajo riesgo (sin riesgo oncológico), los factores que aumentan las posibilidades de desarrollar infecciones recurrentes y cáncer derivados de cada tipo de VPH son los siguientes:

  • Inicio precoz en las relaciones sexuales. El cuello uterino que no se ha desarrollado posee un epitelio inmaduro que lo hace más proclive a la infección por VPH.
  • Que el primer parto se produzca a una edad temprana.
  • Número elevado de embarazos. Los cambios hormonales que ocurren durante la gestación favorecen el desarrollo de las infecciones por VPH.
  • Vida sexual activa con diferentes parejas sexuales, con independencia del uso de preservativo.
  • Haber padecido previamente infecciones de transmisión sexual como el virus del herpes, la Chlamydia trachomatis o el VIH (SIDA).
  • Sistema inmunológico deprimido. Factores genéticos, enfermedades, medicamentos, consumo de drogas, etc. que provocan inmunodepresión, también predisponen al desarrollo de cáncer ante la presencia de la infección por VPH.
  • Anticonceptivos orales. Algunos estudios científicos revelan que consumir anticonceptivos orales durante más de 5 años duplica el riesgo de contraer cáncer cervical.
  • Se considera que una dieta baja en antioxidantes, ácido fólico y vitamina C favorece la aparición recurrente de las verrugas provocadas por el VPH.
  • Tabaquismo. Como vimos en este reportaje, fumar perjudica gravemente la salud sexual y el suelo pélvico. En cuanto a la infección por VPH, estudios de investigaciones científicas revelan que en el moco cervical de las fumadoras hay una concentración elevada de sustancias tóxicas provenientes del tabaco que lo debilitan, aumentando las posibilidades de desarrollar cáncer.

Cáncer de cérvix

Se calcula que uno de cada 20 casos de cáncer en el mundo se debe a la infección por el VPH y que este virus es el responsable del 99,7 % de los casos de cáncer de cuello de útero o cérvix, que es, a su vez, la segunda causa de mortalidad femenina por cáncer, solo superado por el de mama.

Las mujeres contraen el VPH en el período que va desde los últimos años de la adolescencia hasta los inicios de los 30 años, coincidiendo el punto más alto de la infección por VPH con el inicio de la vida sexual. 

Aunque la mayoría de las infecciones suelen ser temporales y tener poca importancia a largo plazo, cuando persisten, existe el riesgo de desarrollar lesiones precancerosas que pueden progresar a cáncer invasivo. Este proceso es largo, entre 15 y 20 años (alcanza su incidencia máxima entre los 40/45 años de edad), por lo que es vital realizarse la prueba de Papanicolaou, Pap o citología vaginal para su detección y tratamiento efectivo. 

Si bien los tipos de VPH que causan verrugas o condilomas no son los mismos que causan cáncer cervical, esto no implica que una persona que tenga verrugas y condilomas esté libre de desarrollar cáncer, ya que es posible estar infectado con múltiples tipos de VPH a la vez. 

La prueba de Papanicolaou, pap o citología vaginal

La prueba de Papanicolaou, pap o citología vaginal permite detectar células anormales en el cuello uterino que podrían causar cáncer cervical, para proceder a eliminarlas antes de que progresen hasta convertirse en cáncer. Es decir, esta prueba detecta cambios celulares provocados por el VPH, pero no detecta la presencia del VPH en sí. 

Se recomienda someterse a un Pap cuando se haya estado expuesta al virus por haber mantenido relaciones sexuales y, claro está, si se manifiestan algunos de los síntomas del VPH como las verrugas genitales. 

La frecuencia con la que debes hacértela dependerá de tu edad, tu historial clínico y los resultados de la última prueba de Papanicolaou que te realizaron.

Si no te han hecho nunca una citología, no temas. Es una prueba rápida e indolora. Simplemente notarás un poco de incomodidad y un leve raspado cuando recojan suavemente las células del cuello uterino.

La prueba del Virus del Papiloma Humano

La prueba del VPH detecta la presencia de los tipos de este virus que causan el cáncer cervicouterino. Es prácticamente igual a la citología (recogida de muestras del cuello del útero) y aunque puede hacerse sola, en los siguientes casos se recomienda hacerla conjuntamente con el pap:

  • Ser mayor de 25 años.
  • Cuando los resultados de un pap revelan células anormales o no son claros.
  • Si tuviste alguna afección en el cuello uterino, tienes un sistema inmunitario débil o tu madre tomó dietilestilbestrol (estrógeno sintético para disminuir el riesgo de aborto durante el embarazo, prohibido en 1971), puede que tu ginecólogo te recomiende realizarte la prueba periódicamente.

Si la prueba del VPH da positivo, no te asustes. No implica que tengas cáncer, sino que estás contagiada con un tipo de VPH de alto riesgo. Dependiendo del resultado, puede que te manden más pruebas para analizarlo en profundidad, como una colposcopia o una biopsia del cuello del útero o, simplemente, programarte pruebas periódicas conjuntas de Papanicolaou y VPH.

Tratamiento para el Virus del Papiloma Humano

Infección por VPH. No existe un tratamiento específico para la infección por VPH, aunque en el 90% de los casos se anula a sí misma a niveles indetectables dos años después del contagio. Es importante recalcar que cuando el virus se transmite de una persona a otra, infecta las capas superiores de la piel y puede permanecer inactivo o latente durante meses e incluso años antes de que aparezcan verrugas u otros signos de infección.

Verrugas. Aunque no haya tratamiento para el VPH en sí y las verrugas que provoca desaparezcan solas en muchos casos, es recomendable eliminarlas para evitar que aumenten de tamaño y/o se extiendan a otras zonas de la piel, aunque es muy probable que reaparezcan con el tiempo. Los tratamientos más comunes son cremas y resinas como la podofilina o el sinecatequines y sustancias químicas como el ácido tricloroacético. Si las verrugas son muy grandes, no responden a estos tratamientos o estás embarazada, la opción es la cirugía con métodos como la croterapia, la electrocauterización, la escisión quirúrgica o el láser.

Papilomatosis laríngea. El método de eliminación más común de los tumores y papilomas es la cirugá láser de dióxido de carbono.

Cómo prevenir el contagio del VPH

VPH genital. Salvo la abstinencia que, obviamente, es 100% efectiva, el único método para reducir el riesgo de contagio del VPH es el preservativo femenino y, en su defecto, el masculino, así como las barreras bucales.

El preservativo masculino protege de la infección en un 70 % de los casos, pero no evita el contagio por contacto con las verrugas genitales o las lesiones por VPH al no proteger el escroto. El preservativo femenino, sin embargo, proporciona mayor protección (aunque no total) a la mujer al impedir el contacto de los genitales masculinos y del semen con la vagina y genitales femeninos externos, y también al hombre al cubrir el escroto. 

VPH cutáneo. Para reducir las probabilidades de transmisión del VPH cutáneo debe evitarse el contacto con superficies contaminadas como pisos de duchas comunales, piscinas, saunas, etc

Reforzar el sistema inmune. Las verrugas recurrentes suelen indicar una alteración o incorrecto funcionamiento del sistema inmune, que no puede enfrentarse a la infección. Para mantenerlo fuerte, es recomendable cuidar la alimentación y los hábitos:

  • Consumir alimentos ricos en antioxidantes (ajo, alcachofas, canela, chocolate negro, frutos del bosque, manzana, patata, semillas de sésamo, lino y chía, etc.), vitamina C (frutas como fresa, kiwi, lima, limón, naranja y mango; verduras de hojas verdes, brócoli, coliflor, repollo y tomate), fibra vegetal (vegetales verdes, frutas, verduras), ácido fólico (vegetales de hojas verdes, granos integrales, cítricos, nueces, legumbres y levadura de cerveza), zinc (ostras, cangrejo, huevos, carne de cerdo, semillas de calabaza, garbanzos, cacahuetes y chocolate negro) y vitamina D (su mayor fuente es el sol, aunque se puede encontrar en pescados azules y grasos (salmón, atún, sardina y caballa), mariscos (especialmente las ostras, seguidas de las almejas, las gambas y los langostinos), hígado de ternera y conejo, yema de huevo, aguacate y setas)
  • Reducir o eliminar el consumo de carnes procesadas, carnes rojas, refrescos, azúcares procesados, sal, alcohol y tabaco. 
  • Evitar el estrés. El estrés, la ansiedad, la depresión y un estado de ánimo negativo debilitan el sistema inmunológico. Para reducirlos, haz ejercicio y realiza prácticas de 
  • Otros factores. No dormir lo suficiente, la contaminación, exposición a sustancias tóxicas y los cambios drásticos de temperatura.

Vacunas para el Virus del Papiloma Humano

Tipos de vacuna

En la actualidad, hay tres vacunas en el mercado para prevenir los tipos de VPH de alto riesgo oncológico: Cervarix, Gardasil-4 y Gardasil-9. Estas dos últimas también protegen contra los tipos de VPH que causan las verrugas genitales. No obstante, tal y como informa the National Cancer Institute en su artículo Vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH):

Ninguna protege frente a todos los virus VPH de alto riesgo (es decir, ninguna es 100% efectiva).

Previenen las infecciones por VPH siempre y cuando la persona no se haya infectado previamente.

No sirven como tratamiento de las infecciones por VPH ya contraídas ni para las lesiones precancerosas provocadas por el virus.

A pesar de haber recibido la vacunación, las mujeres deben seguir haciéndose controles periódicos preventivos como el test Papanicolaou y test VPH, y protegerse frente al virus con preservativos y barreras bucales cuando se mantengan relaciones sexuales ya que, como hemos visto, ninguna vacuna es 100% efectiva.

Quién debe vacunarse

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention o CDC) recomiendan la vacunación de los niños y niñas con edades comprendidas entre los 9 y los 26 años, si bien la edad idónea es 12 años. Es importante remarcar que la vacuna es preventiva, por lo que es conveniente que las niñas y mujeres a las que se les suministre no hayan mantenido relaciones sexuales. 

Quién no puede vacunarse

Está contraindicada para mayores de 26 años, embarazadas, personas con una enfermedad moderada o grave, alérgicos a la levadura y aquellas que hayan sufrido anafilaxis (es decir, que hayan presentado reacción alérgica potencialmente mortal a cualquier ingrediente que contengan las vacunas o que hayan tenido una reacción grave a una dosis anterior de la vacuna contra el VPH).

No obstante, ten en cuenta que los CDC se refieren a las personas que no pueden ser vacunadas con la marca Gardasil 9 (la vacuna oficial en EEUU), por lo que debes consultar a tu médico las posibles contraindicaciones de las otras dos marcas si son las que se utilizan en tu país. 

Efectos adversos

Las reacciones adversas comunes, tal y como indica el Dr. Carlos Muñoz Retana en este artículo son mareos o lipotimias en el momento de la vacunación; enrojecimiento, moretones, picazón, hinchazón y dolor en el lugar de la inyección; dolor de cabeza, fiebre, náuseas y dolor en las extremidades.

Dependiendo del medicamento, también se han observado efectos secundarios adversos que se presentan en pocos casos como: erupción cutánea con picazón, dificultad para respirar por broncoespasmo, problemas de la sangre que puede causar hematomas o sangrados inexplicables, mareos, síncopes, sensación general de malestar, dolores musculares y en las articulaciones, el síndrome de Guillain-Barré, linfadenopatía, convulsiones, vómitos, reacción anafiláctica, tromboembolismo venoso y enfermedades potencialmente mortales, entre otros.

Puedes obtener más información sobre el VPH y sobre la Campaña 2021 del Día Internacional de Sensibilización sobre el Virus del Papiloma Humano que lleva como lema «VPH: Un virus que todos podemos combatir» en este enlace.

También puedes compartirla en tus redes sociales, así como este reportaje, con el hashtag  #AskAboutHPV 

¡Detengamos el VPH y eliminemos el cáncer relacionado con él!

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