Copa menstrual o tampones: cómo elegir cual es adecuado para ti

Menstruación | | Clara De Santiago

¿Tampones o copas menstruales? Quizás se trata de tu primera menstruación o estés pensando qué producto elegir para tu periodo. De cualquier modo, aquí estamos nosotras para ayudarte a tomar esta importante decisión. Hemos comparado las características esenciales de cada uno de estos productos, para que tú misma decidas cuál es el más adecuado para tu cuerpo.

¿De qué están hechos?

Los tampones se hacen normalmente de una combinación de algodón, rayón o una mezcla de ambos. A pesar de que los tampones ya no contienen colorantes ni conservantes, es difícil decir qué más lleva un tampón.

La Administración de alimentos y medicamentos (FDA) de Estados Unidos no regula los ingredientes de los tampones, por lo que las empresas no están obligadas a desvelar por completo lo que llevan.

Las copas menstruales, dependiendo de la marca, están hechas de látex o silicona de grado médico. A pesar de que el látex es una sustancia natural, muchas mujeres son alérgicas. La silicona de grado médico es un material hipoalergénico que se utiliza en los implantes médicos para que sea seguro introducirlos en el cuerpo.

¿Cómo funcionan?

Las copas menstruales están diseñadas para recoger el flujo hasta que estés lista para vaciarla. Los tampones absorben el flujo menstrual, algo así como una bola de algodón absorbe el agua. Desafortunadamente, debido a esto, los tampones también absorben la humedad natural de la vagina, llegando a provocar sequedad en algunas mujeres.

¿Cuánto flujo pueden contener?

La capacidad de absorción del tampón depende de su tamaño, pero una copa menstrual puede contener cinco veces más de la cantidad máxima de un tampón.

¿Es cómodo de usar?

Una vez se insertan, no deberías sentir ni el tampón ni la copa. Con ambos tipos de protección, puede tomar un poco de tiempo conseguir colocarlo correctamente, pero una vez lo domines no notarás que está ahí. Como los tampones están hechos de algodón y fibras, a veces pueden resecar o irritar la vagina (especialmente si utilizas uno que no sea adecuado para tu flujo) y esto puede alterar el equilibrio de tu pH interno.

La silicona está diseñada para no ser invasiva con tu bioquímica natural, por lo que no altera el equilibrio natural de las bacterias y la humedad.

¿Cómo se pone?

Tanto los tampones como las copas menstruales se insertan en la vagina. Los tampones tienden a colocarse un poco más alto en la vagina que las copas menstruales, y se pueden insertar, ya sea utilizando un dedo para empujarlo hasta la posición o usando un aplicador que viene con el producto.

Una copa menstrual necesita ser plegada para ser insertada, y luego se abre una vez colocada correctamente en la vagina, creando un sello suave con las paredes vaginales que evita las fugas. Puede que tengas que probar un par de métodos de plegado e inserción diferentes, pero le cogerás el truco. (Aquí tienes algunos consejos para empezar a usar tu copa.)

La extracción de una copa menstrual también requiere un poco más de esfuerzo práctico que los tampones, que simplemente se quitan tirando de la cuerda. Para quitarla, debes apretar la base de la misma, romper el sellado, y luego tirar de ella con cuidado. A continuación, simplemente vacía el contenido de la copa en el baño y lávala antes de volver a insertarla.

¿Cuánto tiempo puedo llevarlo puesto de manera segura?

Tanto los tampones como las copas menstruales son seguros de usar. Muchos tampones se pueden dejar dentro hasta ocho horas, pero se recomienda que los cambies con frecuencia y usar solo el tamaño/capacidad de absorción necesarios para tu flujo para reducir el riesgo de síndrome del shock tóxico.

El SST es una enfermedad rara pero potencialmente mortal causada cuando las bacterias se acumulan en la vagina y entran en el torrente sanguíneo. Infórmate sobre el SST y la seguridad de los tampones aquí.

Las copas se pueden dejar dentro hasta doce horas (incluyendo la noche), pero depende de tu flujo. Si tienes un período más abundante, tendrá que vaciarse más a menudo, al igual que los tampones. Además, la mayoría de las copas menstruales están fabricadas de silicona de grado médico, igual a la que se usa en implantes médicos como las válvulas del corazón.

Si bien pueden ser un poco intimidantes, son absolutamente seguras de usar.

¿Cuánto cuestan?

Se estima que una mujer utilizará más de 12.000 productos desechables menstruales durante su vida. Aunque hay un mayor coste por adelantado en el caso de las copas menstruales, el coste es significativamente menor con el tiempo que el coste de los tampones.

¿Cómo afecta al medio ambiente?

Cada año, aproximadamente 20.000 millones de productos menstruales terminan en los vertederos. (Aunque los tampones orgánicos se hacen puramente de algodón, tienen que ser transformados en abono para biodegradarse).

Una mujer menstrua de media durante 38 años y producirá en torno a 130 kilos de desechos sólo con los tampones, compresas, aplicadores y envoltorios. Puesto que las copas menstruales son reutilizables durante un número de años, cambiar a las copas podría reducir significativamente la cantidad de residuos que produces.

Las copas menstruales también pueden ser recicladas en cualquier lugar que trate la silicona de grado médico; muchos hospitales tienen programas de reciclaje de este tipo de materiales.

No importa qué producto elijas, asegúrate de que funciona para ti y para tu rutina. Cada mujer es diferente, así que lo que es correcto para una puede no serlo para otra. Sin embargo, no te avergüences de tu elección. Después de todo, la menstruación es una parte natural de la vida de una mujer, y debe ser aceptada.

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