Los cambios en la pubertad femenina o por qué la llaman la edad del pavo

Salud femenina | | Brenda B. Lennox

¡Ay, la pubertad!  Ese proceso completamente natural por el que pasamos todas las mujeres, aunque a veces nos traiga tantos cambios de humor y complicaciones que los adultos la llaman la edad del pavo. ¡Cómo si no la hubieran pasado ellos! En fin. Es posible que ya estés metida de lleno en esta etapa o esperando con impaciencia (y ciertos nervios) a que comience. ¡Es normal! Pasan muchas cosas a nivel físico y emocional y una no sabe siempre cómo afrontarlas.

¡No hay problema! Para ayudarte, te explicaremos en este artículo todo lo que debes saber sobre la pubertad femenina y cómo disfrutar de ella. Ya verás que no es para tanto.

¿Qué es la pubertad?

La pubertad femenina es un proceso de unos cuatro años de duración en el que el cuerpo cambia de su forma infantil (niña) a una que es sexualmente madura (una mujer). Sí, como la canción tan hortera de Julio Iglesias De niña a mujer. Algo así como cuando una oruga se convierte en mariposa, pero fuera de la crisálida.

Aunque ese cambio comienza con la primera regla y, por lo tanto, ya eres fértil y puedes quedarte embarazada, debes tener muy claro que madurez sexual no es lo mismo que ser madura para empezar a tener relaciones sexuales, ni mucho menos que tu cuerpo esté preparado para concebir un bebé.

Como ya te hemos mencionado, el proceso de madurez dura varios años y, por injusto que parezca, es diferente para cada chica. La mayoría comienza la pubertad alrededor de los 11, pero algunas la empiezan a experimentar mucho más jóvenes (a los 8 o 9, ¡imagina!) y otras, más tarde. 

Lo que tienes que tener muy claro es que esos cambios pueden resultar bastante incómodos y molestos a veces, y que, a lo mejor, esa chica a la que envidian porque empieza a lucir escote, sufre en silencio intentando que no se le note la compresa (¡ni le manche los shorts!) durante la clase de gimnasia.  Pero no hay que ponerse dramática, en el fondo no es para tanto si sabes cuáles son las fases y cómo afrontarlas. ¡Vamos a ello!

Los primeros signos de la pubertad

Lo primero que cambia con la pubertad son los pechos. Aunque muchas guías que hablan sobre el tema lo suelen tratar de un modo un poco confuso, con palabras técnicas como «el estradiol, un estrógeno secretado por el organismo, promueve el desarrollo de las mamas y blablablá», en el fondo es bastante sencillo.

Los pechos comienzan a desarrollarse y crecer, por lo que notarás una ligera hinchazón debajo del pezón y es posible que sientas picazón o dolor a medida que la piel se estira; para aliviar estas molestias, puedes usar un sujetador deportivo, especialmente cuando haces ejercicio. También puedes usar un sujetador normal y corriente para el resto del tiempo que, además de disminuir las molestias,  evitará que se te marquen los pezones cuando lleves camisetas ajustadas o de colores claros o haga frío (son unos descarados, la verdad, les encanta apuntar).

Pubertad media

A partir de este momento, los cambios suelen ocurrir en el siguiente orden, (aunque ya sabes que cada chica es un mundo y puede que en tu caso sea de otro modo).

Pechos  

Tus pechos seguirán aumentando en tamaño y cambiando su forma. No te preocupes si lucen distintos a la de tus amigas; hay muchos tipos de pechos, depende de la genética. Tampoco te preocupes si los pezones cambian de color o si un pecho es más grande que otro, es muy normal que uno crezca más rápido; de hecho, el 95% de las mujeres tenemos los pechos asimétricos o desiguales.

El Vello Corporal

Comenzará a crecerte vello en las axilas y en el pubis, y el de las piernas será más oscuro y grueso, al igual que el del labio superior (el famoso «bigotillo», ya sabes), aunque la cantidad de vello, grosor y color dependerá de tu genética.

Tamaño Y Forma Del Cuerpo

¡Qué viene el estiroooooooooón! Pues sí, durante unos dos años vas a crecer un promedio de entre 5 y 8 cm por año; y después, entre 2,54 cm y 5 cm al año hasta alcanzar tu estatura definitiva. Esto puede suponer un incordio cuando compras ropa y deja de servirte enseguida o cuando le sacas una cabeza a todas (o al revés), pero es una tontería si piensas en ello.

Peor es sentir los típicos «dolores del crecimiento», un tipo de dolor muscular que suele aparecer por la mañana o por la noche; pero tampoco es grave y puedes aliviarlos haciendo estiramientos o yendo a un fisioterapeuta para que te dé masajes.

También puedes notar que tus caderas se ensanchan y tus muslos y culo se agrandan. ¡Nada de lo que preocuparse! Estás convirtiéndote en mujer. ¡Cuidado que vienen curvas! ¡Y para bien! Olvida el ideal de delgadez extrema fomentado por las marcas de cosmética y las clínicas de cirugía, a golpe de photoshop. No eres una escoba, ¿entendido?

Piel

Pueden aparecerte granitos en la cara y el cuello (a veces, también en los hombros y la espalda). Ya sabes, el famoso acné y/o espinillas y puntos negros. Es normal, tu cuerpo segrega más grasa (sebo) y puede taponar los poros de tu piel.  Si te pasa, puedes usar cremas y tratamientos específicos para el acné. No lo dejes pasar, si no lo tratas, puede dejarte cicatrices permanentes en la piel.

En esta etapa comenzarás a sudar más, por lo que además de granitos, puedes notar que hueles de una manera más intensa; nada que no pueda solucionar una ducha y un buen desodorante.

Flujo y menstruación

Aunque no lo notes, tu vagina, útero y ovarios también están cambiando porque están preparándose para tu primera regla (a la que los científicos llaman menarquia y sobre la que puedes informarte en este artículo). La primera señal será flujo vaginal blancuzco en tu ropa interior. La segunda, la regla, que suele aparecer a los 11 o 12 años (aunque, al igual que la pubertad, puede adelantarse o retrasarse, dependiendo de cada chica).

En esta sección del blog encontrarás todo lo que necesitas saber sobre la menstruación, desde el síndrome premenstrual hasta los calambres, así que tómate tu tiempo, lee mucho y pregunta tus dudas a alguna mujer de tu familia con la que tengas confianza.

Etapa final de la pubertad

La mayoría de las chicas comienza la etapa final de la pubertad alrededor de los 15 años, pero recuerda que cada una lo vive de una manera y puede variar. Si no has experimentado alguno de los cambios que te hemos explicado y los siguientes, debes hablar con tu madre; puede que ella también empezara tarde con su pubertad y solo sea algo genético, aunque siempre es mejor que vayáis al médico para que compruebe que todo está bien.

Pechos 

Tus senos habrán alcanzado más o menos su tamaño y forma adulta, aunque pueden continuar desarrollándose y cambiando hasta los 18 años. También cambiarán un poco a lo largo de tu vida cuando estés con la regla, si engordas o adelgazas (a fin de cuentas, la mama tiene tejido adiposo o grasa), si utilizas anticonceptivos hormonales o si te quedas embarazada.  También si tienes algún problema de salud, por eso es tan importante que, cuando seas adulta, te hagas mamografías de manera regular.

El Vello Corporal

Puede que hayas pensado que habías terminado con la fase peluda, ¡pero no! Durante la pubertad tardía, el vello púbico puede llegar hasta la parte interna de los muslos. Es normal, piensa que el vello protege tu vagina de infecciones, ¡todo existe por algo!

Tamaño Y Forma Del Cuerpo

Habrás alcanzado tu estatura definitiva entre un año o dos después de tu primer período. ¡Por fin sabrás si eres un perfume en un frasco pequeño o una mujer que mira por encima del hombro (literalmente)!

Lo mismo ocurrirá con tus caderas, muslos y culo. ¿Tendrás curvas o serás estrecha de caderas? ¿Pechugona o lisa? Lo que tengo claro es que serás ÚNICA. ¡Y que nadie, NADIE, te convenza de lo contrario!

Piel

Es posible que ya no tengas problemas de acné, aunque a veces no terminan hasta cumplir 20 años. Si es tu caso, ten paciencia y sigue cuidando tu piel. Acabará pronto. ¡Seguro!

Útero Y Genitales

Tus órganos reproductivos y genitales estarán completamente desarrollados y tu período se habrá vuelto regular entre seis meses y dos años después de la primera regla. Es posible que aún no estés preparada mental o emocionalmente para tener relaciones sexuales, pero no está de más que te informes en sitios serios como INTIMINA sobre cómo protegerte contra el embarazo y las infecciones de transmisión sexual (ITS). 

Es realmente importante, porque así no caerás en topicazos y errores muy comunes que se transmiten de boca a boca como que no te quedarás embarazada con la marcha atrás, que  el sexo oral no transmite ITS o que el preservativo te protege contra el herpes genital. La mejor protección es una buena información, ¡no lo olvides!

Cambios mentales y emocionales que puedes esperar durante la pubertad

Tu mente y tu estado de ánimo van a revolucionarse a lo largo de todo el proceso. Es normal, por un lado tienes que encajar todos los cambios físicos y por otro, las mismas hormonas que están transformando tu cuerpo están afectando a tu cerebro. ¿Y cuáles son los cambios emocionales más comunes por los que los adultos llaman a esta etapa «la edad del pavo»? 

  • Sentirte muy sensible, como si el mundo entero estuviera en tu contra o llorar por pequeñas cosas sin verdadera importancia (aunque te parecen un mundo).
  • Sentirte como si estuvieras delirando de felicidad y un minuto después, sin que haya pasado nada especial, llena de rabia y malhumor.
  • Sentirte insegura sobre quién eres o quién quieres ser. Es posible que sientas que deseas probar cosas nuevas para encontrarte a ti misma, lo que puede incluir tomar riesgos más grandes que antes o, por el contrario, tener más miedo de arriesgarte y tender a hacerte un ovillo en casa. 
  • Sentirte incómoda o insatisfecha con tu cuerpo a medida que cambia.
  • Sentir interés romántico y/o sexual en otras personas. Esto puede llevarte a que te enamores de alguien que conoces desde siempre o que no puedas dejar de notar situaciones sexuales en libros, televisión o películas. 

Estos cambios emocionales son muy normales, aunque a veces te parezca que estás en una montaña rusa o en la atracción del terror. Todo se equilibrará cuando las hormonas dejen de revolucionar tu mente y tu cuerpo, aunque si sientes que estás realmente deprimida o ansiosa, o dura demasiado tiempo, háblalo con tus padres o con el médico para estar segura de que todo marcha bien. ¿De acuerdo?

¿Es la pubertad el final de los grandes cambios de tu cuerpo?

El final de una etapa sí, pero te aseguro que tu cuerpo y tu mente todavía tendrán algunos trucos bajo la manga con los que sorprenderte, pero seguro que sabrás enfrentarte a ellos y superarlos. Esa es la vida, la magia de ser una mujer. ¡Bienvenida al Club!

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* Artículo original de Lane Baumeister

Traducido al español por:

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