La verdad detrás de la osteoporosis en la menopausia

Menopausia | | Clara De Santiago

La osteoporosis es a menudo llamada la “enfermedad silenciosa” porque generalmente progresa sin síntomas físicos. Muchas personas con osteoporosis ni siquiera se dan cuenta de que la tienen hasta que sufren una fractura tras una caída, un golpe o una tensión repentinos, que normalmente no serían graves. Además, dada a la estrecha relación entre la densidad ósea y los niveles de estrógeno, las mujeres mayores de 50 años tienen más riesgo de osteoporosis cuando los niveles de estrógeno caen durante la menopausia. Alrededor del 33% de las mujeres menopáusicas se fracturarán un hueso debido a la osteoporosis. Sin embargo, no necesitas vivir con miedo a huesos débiles. Ya sea porque estés cerca de la menopausia o porque ya hayas tenido tu último período, hay algunas maneras de ralentizar, prevenir la pérdida de masa ósea y protegerse de una lesión.

¿Qué es la osteoporosis y cómo se relaciona con el estrógeno?

El hueso es un tejido vivo que tu cuerpo está constantemente descomponiendo y reemplazando. Por lo general, hasta aproximadamente los 30 años de edad, tu cuerpo construye más huesos que lo que se pierde. Después de los 35 años, se destruye más hueso del que se genera, causando una pérdida gradual de masa ósea. La pérdida ósea es completamente normal y no hay nada de qué preocuparse, sin embargo, después de una cierta cantidad de descomposición ósea, una mujer tiene osteoporosis.

Por el tema del estrógeno, las mujeres tienen cuatro veces más probabilidades que los hombres de desarrollar esta enfermedad. Después de la menopausia, cuando una mujer deja de ovular, sus niveles de estrógeno disminuyen drásticamente. En los primeros 10 años después del último periodo, una mujer pierde tanto como la mitad de su densidad ósea total. Esto se debe a la relación entre el estrógeno y otra hormona, la calcitonina. La calcitonina ayuda a los huesos a absorber el calcio para que puedan construir nuevo tejido óseo. Cuando los niveles de estrógeno fluctúan, también lo hace la calcitonina.

Factores y síntomas adicionales

Existen otros factores adicionales que pueden ponerte en riesgo, como tu historia familiar y etnia (las mujeres caucásicas y asiáticas son más propensas a desarrollar osteoporosis). Tu dieta y estilo de vida también juegan un papel importante en en ayudarte a mantener huesos sanos, ya que las mujeres con una dieta baja en fuentes de vitamina D o calcio y aquellas que fuman o beben demasiado también corren más riesgo.

Aunque la osteoporosis comúnmente se manifiesta sin síntomas físicos, hay algunos signos a tener en cuenta, como dolor de espalda, postura encorvada o pérdida de altura con el tiempo. Sin embargo, estos generalmente aparecen más tarde, por lo que es importante anticiparse. Es una buena idea hablar regularmente con tu médico acerca de tu salud ósea, pero especialmente si te acercas a la menopausia o si cumples con alguno de los criterios adicionales. Incluso si no tienes ningún síntoma, tu médico puede hacer algunas pruebas para determinar la salud de tus huesos y recomendarte los pasos que puede seguir para protegerlos.

Qué puede hacer para prevenir y tratar la pérdida ósea

Independientemente de si solo quieres evitar la pérdida ósea o si ya te la han diagnosticado de osteoporosis, hay varias cosas que puedes hacer para mantener o mejorar la salud ósea. Sin embargo, si ya has sido diagnosticada con la enfermedad, existen otras opciones que tu médico puede ofrecerte para ayudar a tratar y proteger tus huesos.

Para prevenir la pérdida ósea

> Ejercicio: la actividad física es buena para la salud en general, pero crucial para las mujeres menopáusicas debido a su papel en el mantenimiento de la densidad ósea. Lo recomendable es combinar ejercicios aeróbicos como, el running, tenis, las máquinas elípticas e incluso caminar con ejercicios que fortalecen la masa muscular, la flexibilidad y la resistencia, como es levantar pesas, hacer Pilates o el yoga.

Sin embargo, ten cuidado con el ejercicio que elijas, sobre todo si estás en riesgo o ya te has roto un hueso. Ciertos ejercicios, especialmente si son de alto impacto o que implican hacer equilibrios o agacharse, podrían no ser seguros para las personas en riesgo porque podrían provocar una caída. Así que practica ejercicio de manera segura, mantente hidratada, tómatelo con calma, y olvides proteger tu suelo pélvico, ya que unos niveles más bajos de estrógeno también pueden debilitar estos músculos y deteriorarlos más durante el ejercicio. Tu médico puede ayudarte a encontrar una rutina de ejercicios segura que se ajuste a tu nivel de condición física y que te ayude a desarrollar la masa ósea.

Calcio y vitamina D: tanto el calcio como la vitamina D son esenciales para la salud ósea (el calcio ayuda a formar huesos y la vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio), pero generalmente muchas mujeres no obtienen suficiente en su vida cotidiana. Sobre la edad de 51 años, se recomienda que las mujeres tengan al menos 1200 mg de calcio y 500 UI de vitamina D al día. Los productos lácteos (¡no solo la leche!), los vegetales de hoja verde como la col rizada y las sardinas tienen un alto contenido de calcio. La vitamina D se puede obtener con períodos cortos al sol. Sin embargo, si no recibes estas dosis en tu dieta o tu exposición al sol es limitada, el médico puede recomendarte suplementos para ayudar a compensar la diferencia.

Para tratar la pérdida ósea existente

Si ya has sido diagnosticada, una dieta saludable y una rutina de ejercicios serán importantes para ayudar a prevenir la pérdida ósea adicional (con la ventaja añadida de ayudar con otros problemas de la menopausia). Sin embargo, tu médico también puede recetar medicamentos o terapia de reemplazo hormonal para tratar la osteoporosis.

> Medicamentos con recetas: para mujeres que ya han sido diagnosticadas con problemas de densidad ósea, medicamentos como los bisfosfonatos pueden retrasar la descomposición de los huesos y mantener la densidad ósea. Hay muchas opciones diferentes, por lo que debes consultar con tu médico para encontrar un medicamento que adecuado para ti.

TRH: la terapia de reemplazo hormonal (TRH) y la terapia de reemplazo con estrógenos (TRE) han demostrado ser exitosas en la disminución de la pérdida ósea e incluso en la recuperación de la densidad ósea. La TRH es una combinación de estrógeno y progesterona, mientras que la TRE solo contiene estrógeno, y tu médico te recetará la terapia hormonal que sea mejor para tu caso particular.

Cuando se trata de la salud ósea, lo más importante es ser consciente y proactiva. Si tienes un mayor riesgo de disminución de la densidad ósea o ya has sido diagnosticada con osteoporosis, habla con tu médico y podrás decidir cómo proteger la salud de tus huesos. Incluso con la pérdida ósea, puedes y debes disfrutar de una vida feliz y activa.

 

Por favor ten en cuenta que los consejos ofrecidos por Intimina pueden no ser apropiados para tu caso en particular. Consulta siempre con tu médico si tienes preocupaciones específicas relacionadas con tu salud.

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