Por qué se inflaman los ganglios linfáticos y cómo aliviar sus síntomas

Salud femenina | | Brenda B. Lennox

Los ganglios linfáticos son pequeñas estructuras ovaladas que forman parte del sistema linfático, una red que recorre nuestro cuerpo y cuya misión principal es defendernos de infecciones gracias a la linfa, un líquido compuesto por glóbulos blancos que combaten organismos patógenos como virus y bacterias.

En condiciones normales, los ganglios linfáticos no se notan al tacto, pero en ocasiones pueden aumentar de tamaño y sensibilizarse, dando lugar a lo que se conoce como linfadenopatía.

La inflamación de los ganglios linfáticos antes y durante la menstruación es un fenómeno relativamente común, relacionado con los cambios hormonales y la retención de líquidos típica de esta fase del ciclo.

Sin embargo, no siempre se debe a causas benignas: en otras ocasiones, la inflamación puede estar asociada a infecciones, irritaciones o procesos que requieren atención médica. En este artículo veremos cómo distinguir una inflamación hormonal de otras causas, así como consejos prácticos para prevenirla y aliviar sus síntomas.

Los ganglios linfáticos y el ciclo menstrual

Las fluctuaciones de estrógenos y progesterona a lo largo del ciclo menstrual pueden provocar cambios en el tejido mamario y en la actividad del sistema linfático, porque aumentan la retención de líquidos, típica del síndrome premenstrual y de los días de menstruación.

Por este motivo, el tejido de los senos aumenta de volumen y se vuelve más sensible y congestionado, incrementando a su vez la actividad linfática local.

Además, como los ganglios linfáticos se concentran especialmente en el cuello, las axilas y las ingles, muchas mujeres advierten bultitos blandos, móviles, dolorosos o sensibles en esas zonas, hasta el punto de resultar molesto el roce del sujetador y de la ropa interior.

Otras causas de inflamación de ganglios y sus síntomas

Aunque el ciclo menstrual es una causa frecuente, existen otras razones por las que los ganglios linfáticos pueden inflamarse. Identificar los síntomas es de vital importancia, porque alertan de un problema que debe ser tratado cuanto antes. 

Otras causas de inflamación

  • Infecciones de piel (foliculitis, abscesos, heridas infectadas).
  • Infecciones virales o bacterianas (resfriados, mononucleosis…).
  • Infecciones de transmisión sexual.
  • Irritación por depilación, fricción o productos perfumados.
  • Mastitis o inflamación del tejido mamario.
  • Reacciones a vacunas o medicamentos.
  • Enfermedades autoinmunes (lupus, artritis reumatoide).
  • Tumores hematológicos (linfomas, leucemias).
  • Metástasis de otros tumores.

Síntomas

Como hemos visto, cuando la inflamación de los ganglios linfáticos obedece al ciclo menstrual, se perciben como bultitos blandos, móviles, dolorosos o sensibles. Cuando la causa es otra, los ganglios se perciben diferente, de ahí que sea importante aprender las diferencias, para ir al médico y que nos prescriba el tratamiento adecuado:

  • Infecciones locales: ganglio doloroso, blando, con enrojecimiento o calor.
  • Infecciones sistémicas: ganglios en varias zonas del cuerpo, a lo que se suman otros síntomas como fiebre o cansancio.
  • Procesos inflamatorios crónicos: ganglios sensibles y fluctuantes (es decir, al presionarlo suavemente se percibe blandito, como si hubiera líquido dentro).

Señales de alerta

Si percibes estos síntomas, debes ir al médico de inmediato:

  • Ganglios duros, fijos e indoloros, que crecen de manera progresiva más allá de dos semanas.
  • Fiebre persistente, sudoración nocturna, pérdida de peso.
  • Enrojecimiento intenso, calor o supuración en la zona en la que se encuentran los ganglios inflamados.

Cómo autoexplorarse

Saber diferenciar una inflamación hormonal de otras causas ayuda a evitar preocupaciones innecesarias y a detectar cuándo conviene consultar con el médico. Es muy importante llevar un registro de todos los cambios en nuestro cuerpo, en especial los relacionados con el ciclo menstrual.

Como vimos en este artículo, el ciclo menstruales considerado un signo vital, es decir, es una señal de alerta de estar sufriendo trastornos tan diversos como endometriosis, enfermedad inflamatoria pélvica, Virus del Papiloma Humano, etc.

Un diario en el que apuntemos las características de nuestra regla, que podemos observar gracias a las copas menstruales de silicona de grado médico, porque la guardan en nuestro interior y no alteran ni su olor ni su color, es de vital importancia. Pero también otros cambios que aparecen durante el ciclo menstrual, como los ganglios linfáticos inflamados.

Las preguntas que debes hacerte son: ¿aparecen habitualmente en un momento determinado de tu ciclo?, ¿cómo son esos bultitos?, ¿tienes otros síntomas?

Cuando te palpes los bultitos de ingles y axilas, hazlo con suavidad y cuidado. No los aprietes con fuerza, sino con delicadeza.

Si son los ganglios de las axilas, levanta ligeramente el brazo (sin tensarlo), pálpalos con las yemas de los dedos (no la punta) de la mano contraria, describiendo pequeños círculos. Si son los de las ingles, puedes palparte de pie o tumbada, exactamente de la misma manera: con las yemas de los dedos, describiendo suaves movimientos circulares, avanzando poco a poco por toda la zona.

En cuanto a la autoexploración de la mama, es recomendable que lo hagas al menos una vez al mes, preferiblemente una semana después de la menstruación, cuando el tejido está menos congestionado. La manera de explorarte es similar a la de la axila: brazo alzado y movimientos suaves y circulares con las yemas de los dedos de la mano contraria.

Si deseas aprender otros signos de alerta de un posible cáncer de mama, en este artículo encontrarás un tutorial detallado sobre cómo examinarte, y también los síntomas, causas y consejos de prevención de este tipo de cáncer. 

Consejos para prevenir y aliviar la inflamación de los ganglios linfáticos

Inflamación relacionada con el ciclo menstrual

  • Cuida tu alimentación. Mantente hidratada (agua, zumos, caldos de verduras, infusiones desintoxicantes), limita la cafeína y el alcohol, reduce el consumo de sal, evita alimentos nocivos para el sistema linfático (ultraprocesados, grasas trans, grasas saturadas, carnes procesadas, azúcares añadidos, etc.).
  • Ayuda al sistema linfático. Haz ejercicio moderado que incluya movimientos de brazos (natación, yoga, taichi…) para mejorar el drenaje linfático y reducir la sensación de congestión. Evita el sedentarismo; pequeñas pausas para moverte cada cierto tiempo reducirán la inflamación. Respira de forma profunda y diafragmática; este tipo de respiración impulsa el retorno linfático desde el abdomen y la pelvis, ayudando a aliviar la presión interna.
  • Alivia la inflamación. Aplica compresas tibias sobre la zona dolorida o congestionada 10–15 minutos, 2–3 veces al día. Por otro lado, los masajes linfáticos realizados por un profesional pueden ser muy útiles para aliviar la sensación de congestión y pesadez, especialmente en momentos del ciclo en los que aumenta la retención de líquidos. 
  • Usa un sujetador cómodo y de buen soporte. Los ideales son los que no llevan varillas, costuras rígidas y de la talla adecuada (una estrecha puede causar marcas, rozaduras y quistes en los senos). Por otro lado, también son preferibles los tejidos naturales (algodón orgánico); los sintéticos evitan que la piel transpire y pueden causar dermatitis y alergias. 

Inflamación provocada por irritación o alergia

  • Evita productos irritantes. No solo los desodorantes perfumados y los geles agresivos, también las compresas y tampones con productos irritantes (lejías, resinas o agentes aglutinantes) y elementos plásticos (que entran en contacto con la vulva) y bragas menstruales tratadas con sustancias biocidas o de materiales artificiales. Es mejor que utilices copas menstruales con silicona de grado médico, o bragas menstruales como estas de INTIMINA,elaboradas en algodón orgánico ultrasuave y tecnología antibacteriana ®RUCO-BAC HSA CONC.
  • Cuida la zona. Si se ha irritado tras el producto, suspende su uso de inmediato y alivia la irritación de la zona con remedios como aloe vera. Si la irritación es en las ingles, por el uso de productos irritantes o tras la depilación, usa hidratantes vulvares; como vimos en este artículo,son productos imprescindibles para cuidar la salud de nuestra zona vulvovaginal, porque mantienen y equilibran su humedad y pH único, disminuyen el riesgo de infecciones y alergias, previenen la irritación y la sequedad, alivian los picores y la inflamación cuando aparecen, y ayudan a la regeneración de los tejidos. Si hay prurito intenso o dermatitis visible, consulta con tu médico por si es necesario que te apliques una crema con corticoide tópico de baja potencia. 
  • Por último, al igual que en la inflamación relacionada con el ciclo menstrual, evita rascar o manipular el ganglio, usa ropa holgada y de algodón, cuida tu alimentación y aplícate compresas tibias para aliviar el dolor.

Como has podido ver, la inflamación de los ganglios linfáticos es un fenómeno relativamente frecuente y normal en las mujeres, debido a los cambios hormonales durante el ciclo menstrual. Sin embargo, también puede tener otras causas que requieran asistencia médica inmediata.

Aprender a detectar sus diferencias y cómo prevenir y aliviar los síntomases de vital importancia. Espero haberte ayudado y que lo compartas con otras mujeres para mejorar entre todas nuestra calidad de vida. 

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